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Junio / June 2006 Vol. 4 Número / Issue 3 |
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Grandes obstáculos a los inmigrantes en MéxicoAssociated Press Si Arnold Schwarzenegger hubiera emigrado a México en vez de a Estados Unidos, no hubiese llegado a ser gobernador. Si el bombero de origen argentino Sergio Villanueva, héroe en los atentados del 11 de septiembre, hubiera emigrado a una ciudad mexicana, no hubiese pertenecido a ese cuerpo. Aunque el gobierno mexicano presiona a Estados Unidos para que garantice otorgar la ciudadanía a millones de indocumentados, y suele acusar de "xenófobas" a las políticas estadounidenses, México impone grandes limitaciones a los que no han nacido en su territorio.En Estados Unidos sólo dos puestos, la presidencia y la vicepresidencia, están reservados a personas nacidas en territorio estadounidense. En México, los no nativos tienen prohibido el acceso a ésos y a miles de otros puestos, incluso si son ciudadanos naturalizados. Los mexicanos nacidos en el extranjero no pueden ser miembros de ninguna de las cámaras del Congreso. Tampoco pueden acceder a legislaturas regionales, a la Corte Suprema, a las gobernaciones ni a los concejos municipales de muchos estados. La Constitución reserva la mayoría de los trabajos federales y cualquier posición en las fuerzas militares y la marina mercante para "mexicanos nacidos en el país". Recientemente, el gobierno mexicano fue más allá. Desde por lo menos el 2003, ha estimulado a las ciudades a que no contraten a personas de origen extranjero en funciones de bombero, policía o juez. La Secretaría de Gobernación de México, que recomienda las prohibiciones como parte de un "modelo" de estatutos que distribuye a los gobiernos locales, no pudo citar un fundamento legal para extender esos límites a las poblaciones del país. Luego de ser contactadas al respecto por la Prensa Asociada, autoridades federales eliminaron en dos estatutos el requisito de "mexicano por nacimiento", aunque dijeron que la modificación no tenía nada que ver con las preguntas de la agencia de noticias. Un funcionario de la Secretaría de Gobernación, no autorizado para divulgar su nombre, aseguró que esos estatutos habían estado bajo revisión por algún tiempo y estaban en vísperas de ser modificados. Pero en tanto los estatutos "modelo" son una guía vigente para dar forma a las legislaciones locales, muchas ciudades a lo largo del país han incorporado las prohibiciones. Ello a pesar de que los extranjeros representan un porcentaje pequeño de la población mexicana y casi no son una amenaza en la lucha por obtener puestos de trabajo. Los nacidos en el extranjero constituyen apenas 0,5 por ciento de las 105 millones de personas que conforman la población mexicana, mientras que en Estados Unidos son 13 por ciento de un total de 299 millones. México nacionaliza a cerca de 3.000 personas al año, mientras que en Estados Unidos el promedio es de casi medio millón. David Kim, presidente de la Asociación México-Coreana, la cual representa a unos 20.000 surcoreanos, muchos de ellos naturalizados, cree que es necesaria una mayor apertura de México, tanto en el nivel político como en el de negocios. Kim considera que las leyes de inmigración son muy difíciles y los obstáculos dificultan la competitividad. Ello, destaca, a pesar de que pocos extranjeros llegan a México buscando un empleo en el sector público. Recientemente, en un artículo sobre inmigración, J. Michael Waller, del Centro de Políticas de Seguridad de Washington, fue aún más directo. Sugirió que la Constitución mexicana era una guía útil "si Estados Unidos estaba buscando modelos legales para fundamentar sus nuevas leyes con el fin de restringir la inmigración y expulsar a extranjeros que violen la ley". Algunos mexicanos coinciden en que su país necesita cambiar. "Este país necesita ser más abierto", comentó Francisco Hidalgo, de 50 años, productor de videos. "En parte para modernizarse y además por la contribución que los extranjeros pueden hacer". Otros expresan un punto de vista más común, la desconfianza hacia los extranjeros. Según los académicos, esa característica tiene su origen en la historia de invasiones extranjeras a México y en la pérdida de territorio que el país sufrió en la guerra con Estados Unidos de 1847-48. Con relación a los cientos de miles de centroamericanos que llegan anualmente a territorio mexicano, el chofer Arnulfo Hernández, de 57 años, comentó, "A aquellos que quieren ir a Estados Unidos, debemos mandarlos para allá. Pero los que se quieren quedar en México, por lo general traen malas intenciones. Quieren robar o comerciar con drogas". Algunos creen que se están realizando avances. Para ser presidente de México ya no se requiere ser hijo de dos mexicanos. La ley fue modificada en 1999 para que se pudieran postular candidatos como el actual mandatario Vicente Fox, cuya madre es española. Pero el cambio es lento. El estado de Baja California todavía requiere que los candidatos para la legislatura local demuestren ser hijos de dos personas nacidas en el país. |
Mexico works to ban non-natives from jobsAssiciated Press If Arnold Schwarzenegger had migrated to Mexico instead of the United States, he couldn't be a governor. If Argentina native Sergio Villanueva, firefighter hero of the Sept. 11 attacks, had moved to Tecate instead of New York, he wouldn't have been allowed on the force. Even as Mexico presses the United States to grant unrestricted citizenship to millions of undocumented Mexican migrants, its officials at times calling U.S. policies "xenophobic," Mexico places daunting limitations on anyone born outside its territory.In the United States, only two posts, the presidency and vice presidency, are reserved for the native born. In Mexico, non-natives are banned from those and thousands of other jobs, even if they are legal, naturalized citizens. Foreign-born Mexicans can't hold seats in either house of the congress. They're also banned from state legislatures, the Supreme Court and all governorships. Many states ban foreign-born Mexicans from spots on town councils. And Mexico's Constitution reserves almost all federal posts, and any position in the military and merchant marine, for "native-born Mexicans." Recently, the Mexican government has gone even further. Since at least 2003, it has encouraged cities to ban non-natives from such local jobs as firefighters, police and judges. Mexico's Interior Department, which recommended the bans as part of "model" city statutes it distributed to local officials, could cite no basis for extending the bans to local posts. After being contacted by The Associated Press about the issue, officials changed the wording in two statutes to delete the "native-born" requirements, although they said the modifications had nothing to do with AP's inquiries. "These statutes have been under review for some time, and they have, or are about to be, changed," said an Interior Department official, who was not authorized to be quoted by name. But because the "model" statues are fill-in-the-blanks guides for framing local legislation, many cities across Mexico have already enacted such bans. They have done so even though foreigners constitute a tiny percentage of the population and pose little threat to Mexico's job market. The foreign-born make up just 0.5 percent of Mexico's 105 million people, compared with about 13 percent in the United States, which has a total population of 299 million. Mexico grants citizenship to about 3,000 people a year, compared to the U.S. average of almost a half million. "There is a need for a little more openness, both at the policy level and in business affairs," said David Kim, president of the Mexico-Korea Association, which represents the estimated 20,000 South Koreans in Mexico, many of them naturalized citizens. "The immigration laws are very difficult ... and they put obstacles in the way that make it more difficult to compete," Kim said, although most foreigners don't come to Mexico seeking government posts. J. Michael Waller, of the Center for Security Policy in Washington, was more blunt. "If American policy-makers are looking for legal models on which to base new laws restricting immigration and expelling foreign lawbreakers, they have a handy guide: the Mexican constitution," he said in a recent article on immigration. Some Mexicans agree their country needs to change. "This country needs to be more open," said Francisco Hidalgo, a 50-year-old video producer. "In part to modernize itself, and in part because of the contribution these (foreign-born) people could make." Others express a more common view, a distrust of foreigners that academics say is rooted in Mexico's history of foreign invasions and the loss of territory in the 1847-48 Mexican-American War. Speaking of the hundreds of thousands of Central Americans who enter Mexico each year, chauffeur Arnulfo Hernandez, 57, said, "The ones who want to reach the United States, we should send them up there. But the ones who want to stay here, it's usually for bad reasons, because they want to steal or do drugs." Some say progress is being made. Mexico's president no longer is required to be at least a second-generation native-born. That law was changed in 1999 to clear the way for candidates who have one foreign-born parent, like President Vicente Fox, whose mother is from Spain. But the pace of change is slow. The state of Baja California still requires candidates for the state legislature to prove both their parents were native born. |
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