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Mayo / May 2005 Vol. 3 Número / Issue 2 |
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Obesidad en los hispanospor Emily Kirby No sólo los estadounidenses están inclinando la báscula hacia arriba estos días. Varios estudios hechos públicos recientemente han descubierto que la epidemia de la obesidad se está expandiendo con rapidez entre la población hispana, tanto en Estados Unidos con en Latinoamérica.Un estudio del 2004 publicado por la Organización Panamericana de la Salud revela que la mayoría de la población hispana en los dos lados de la frontera entre Estados Unidos y México consiste de 74 por ciento de hombres y 70 por ciento de mujeres quienes tienen sobrepeso o están obesos. De hecho, México es el segundo país que ha experimentado un mayor crecimiento de los 30 países que forman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OECD por sus siglas en inglés), siendo Estados Unidos el que ocupa el primer lugar. Sin embargo, los mexicanos no son los únicos latinos con cinturas anchas. A principios del 2005, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística publicó un reporte que dice que el 40 por ciento de la población adulta de Brasil tiene sobrepeso y uno de cada 10 adultos es obeso. "El sobrepeso y la obesidad se han convertido en la causa más importante de muerte y enfermedad", dijo el Profesor Walmir Coutinho, líder del Grupo Latinoamérica Contra la Obesidad, en un reporte de prensa hecho público por el Grupo Internacional Contra la Obesidad. "Necesitamos que los gobiernos de Latinoamérica tomen cartas en el asunto para atacar este problema de inmediato". El profesor Philip James, presidente del Grupo Internacional Contra la Obesidad, dice que "es el peligro a la salud pública menos reconocido del Siglo XXI. Millones de personas ya están afectadas, pero muchos millones más podrían salvarse de sufrir diabetes, presión sanguínea alta y problemas del corazón, si los gobiernos reconocen que hay que actuar ahora". La diabetes se ha convertido en un problema más peligroso, el cual continúa expandiéndose en los países donde los niveles de obesidad siguen creciendo. En la actualidad, México tiene uno de los niveles más altos de diabetes en el mundo, como resultado de su creciente nivel de obesidad, según la Federación Mexicana de Diabetes. México tiene 6,5 millones de diabéticos en un país con una población total de 100 millones de personas. La diabetes ha pasado de ser la causa de muerte número 35 en 1968 al primer lugar en la actualidad, superando al cáncer y las enfermedades del corazón. Además del incremento de la obesidad entre los brasileños y mexicanos, en países como Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, casi la mitad de la población es considerada con sobrepeso u obesa, y casi el 70 por ciento de los adultos en Paraguay son clasificados como tales. El término "obesidad" se usa para clasificar a una persona con un Indice de Masa Corporal (BMI por sus siglas en inglés) por encima de 30. El BMI se calcula con una fórmula que incluye el porcentaje de grasa corporal, la altura y el peso de la persona. Las personas que tienen un BMI entre 25 y 29.9 son consideradas con "sobrepeso". Por ejemplo, una persona que mide 1,83 metros es considerada con sobrepeso a los 84 kilos y obesa a los 100. Los hispanos viviendo en los Estados Unidos no están exentos del problema de la obesidad y muchas veces son más susceptibles a engordar. Según el Centro de Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, la principal causa de muerte entre la población de 39 millones de latinos en Estados Unidos son las enfermedades relacionadas con el corazón, las cuales muchas veces son el resultado de la obesidad. Actualmente, 73,3 por ciento de hombres mexicanos y 71,2 de mujeres mexicanas tienen sobrepeso en los Estados Unidos, comparado a un 69,4 por ciento de hombres blancos y 57,2 por ciento de mujeres blancas, según el CDC en Atlanta. Un estilo de vida sedentario, combinado con un cambio de dieta y comportamiento, son dos de las principales causas del aumento de la obesidad, dijo Cecilia Galvis, presidenta de la Coalición de Salud Hispana de Georgia. "Los padres están obligados a trabajar muchas horas, lo cual representa menos horas de actividades al aire libre para los niños". Muchos padres todavía no se han dado cuenta de los efectos negativos que tiene la falta de actividades entre los niños latinos. "Culturalmente, el ser gordito no es un tema de salud por el cual estar preocupado. Por el contrario, para algunos es una señal de buena salud", dijo. Los estilos de vida sedentarios muchas veces son el resultado de cambios en el ambiente que provienen de la urbanización y la industrialización. A medida que muchos países latinoamericanos pasan de la pobreza y la malnutrición a la industrialización y la urbanización, los ciudadanos tienden a usar sus ingresos extras para comprar "alimentos ricos en grasa y carbohidratos", según Nutricion.org. El New York Times explica que entre 1940 y el 2000, la población brasileña pasó de ser 80 por ciento rural y 20 por ciento urbana a 80 por ciento urbana y 20 por ciento rural. Esto crea un cambio de ambiente brusco en sus ciudadanos, lo cual muchas veces lleva a un estilo de vida menos activo. "La gente ya no tiene que preparar la comida en casa, especialmente en las grandes ciudades", dijo el profesor Ieda Siqueira Wiarda de la Universidad de Georgia. "Antiguamente, la gente podía ir a su casa a comer el almuerzo pero ahora hay menos personas que cocinan, especialmente con más mujeres en la fuerza laboral". "Además, es más moderno comer un Big Mac y una Coca-Cola", añadió. El consumo de altos niveles de azúcar es otro aspecto que contribuye a una dieta poco balanceada para muchos hispanos, tanto en Latinoamérica como en los Estados Unidos. "Brasil y Estados Unidos son los dos países que tienen el nivel de consumo de azúcar más alto del mundo, contribuyendo al 19 por ciento de las calorías", dijo Carlos Augusto Monteiro, nutricionista de la Universidad de Sao Paulo, al New York Times. "El consumo de refrescos (gaseosas), por ejemplo, ha crecido un 400 por ciento en los últimos 30 años". Los mexicanos también son susceptibles a este deseo de consumir bebidas efervescentes y dulces. Consumen 101 litros de refresco por persona cada año, sólo un poco menos que los estadounidenses y tres veces más que los brasileños, según la revista 'The Economist'. "No hay duda al respecto. Los latinos están bebiendo refrescos en vez de más jugos naturales, especialmente de frutas tropicales", dijo Wiarda. Muchos países están realizando esfuerzos para controlar la obesidad, la cual está afectando rápidamente a sus países. Los esfuerzos incluyen educación en las escuelas sobre la importancia de una dieta equilibrada y el ejercicio, controlando los comedores en las escuelas y otros esfuerzos por parte del gobierno. "Brasil ya se ha dado cuenta del problema y está comenzado a tomar cartas en el asunto con un programa a nivel nacional para controlar la obesidad", dijeron el profesor James y el Grupo Internacional Contra la Obesidad. Los esfuerzos ya son evidentes en su país natal de Brasil, dijo Wiarda. " El gobierno está haciendo un buen trabajo distribuyendo folletos sobre cuidados de salud y dieta, incluso entre los analfabetas", dijo. Muchos Clubes de Madres e iglesias están participando en el programa para educar a la comunidad sobre el problema. |
Obesity Among Hispanicsby Emily Kirby Not only Americans are tipping the scales too far these days. Several recently released studies have found that the obesity epidemic is quickly spreading to the Hispanic population of both the Unites States and Latin America.A 2004 study published by the Pan-American Health Organization reveals that the mostly Hispanic population on either side of the American-Mexican border consists of 74 percent of men and 70 percent of women who are overweight or obese. In fact, Mexico has become the second fattest nation out of the 30 countries that constitute the Organization for Economic Cooperation and Development (OECD), with the United States occupying the number one spot. However, Mexicans are not the only Latinos with expanding waistlines. In early 2005, the Brazilian Institute of Geography and Statistics issued a report that shows 40 percent of Brazil's adult population is overweight and one in 10 adults to be obese. "Overweight and obesity is now the most important underlying cause of death and disease," said Professor Walmir Coutinho, leader of the Latin American Obesity Task Force, in a press release by the International Obesity Task Force. "We need coordinated action by governments all over Latin America to tackle this urgently." Professor Philip James, chairman of the International Obesity Task Force, notes that this "is the biggest unrecognized public health threat in the 21st century. Millions of people are already affected, but many million more could be spared the consequences of diabetes, high blood pressure and heart disease, if governments recognize the need for action now." Diabetes is becoming an even more dangerous and emerging problem in these countries that are showing a marked increase in obesity levels. Mexico now has one of the world's highest rates of diabetes, as a result of their increasing obesity levels, according to the Mexican Diabetes Federation. Mexico has 6.5 million diabetics in a country with a total population of 100 million. Diabetes has jumped from 35th place as a direct cause of mortality in 1968 to 1st place today, skipping over both cancer and heart disease. In addition to increased rates of obesity among Brazilians and Mexicans, the countries of Argentina, Chile, Colombia, Peru and Uruguay have nearly half of their citizens classified as overweigh or obese, and almost 70 percent of adults in Paraguay are classified as such. The term "obesity" is used to classify an individual with a Body Mass Index (BMI) over 30. The BMI is calculated by a formula relating the percentage of body fat to the overall height and weight of the person. People with a BMI between 25 and 29.9 are considered 'overweight'. For example, a person who is six feet tall is considered overweight at 185 pounds, and obese at 220. Hispanics residing in the United States are certainly not exempt from the obesity epidemic and often are even more susceptible to it. According to the U.S. Centers for Disease Control, the leading cause of death among America's population of 39 million Latinos is heart disease, which often is the result of obesity. Currently, 73.3 percent of Mexican males and 71.2 percent of Mexican females are overweight in the United States, as opposed to 69.4 percent of white males and 57.2 percent of white females, according to the CDC in Atlanta. A sedentary lifestyle, combined with changing diet and behavior, are two of the main culprits of this growing trend of obesity, said Cecilia Galvis, chair of the Hispanic Health Coalition of Georgia. "Parents are pressed to work extended hours, giving less outdoor opportunities for children." Many parents have yet to notice the effect that decreased activity has on Latino children. "Culturally, being 'gordito' (a little fat) is not a health issue. On the contrary, for some is a sign of good health," she said. This sedentary lifestyle often results from major changes in environment that come with urbanization and industrialization. As many Latin American countries transition from poverty and malnutrition to industry and urbanization, citizens tend to use their new income to purchase "high fat/high carbohydrate foods," according to Nutrition.org. The New York Times notes that between 1940 and 2000, Brazilians population went from 80 percent rural and 20 percent urban to 80 percent urban and 20 percent rural. This creates shocking environment change for their citizens, which often leads to a more inactive lifestyle. "People don't have time to make meals at home, especially in big cities," said Professor Ieda Siqueira Wiarda, at the University of Georgia. "In the old times, people could go home for lunch, but now there is less cooking, especially with more women in the workforce." "Besides, it looks more modern to have a Coke and a Big Mac," she said. Higher sugar consumption is another contributor to the unbalanced diet of many Hispanics in both Latin America and the U.S. "Brazil and the United States are the countries that have the highest levels of consumption of sugar in the world, accounting for 19 percent of calories," said Carlos Augusto Monteiro, a nutritionist at the University of Sao Paulo, to the New York Times. "Consumption of soft drinks, for example, has grown 400 percent in the last 30 years." Mexicans are also susceptible to this desire for sweet, fizzy drinks. They consume 101 liters of cola per person per year (26.6 gallons), just a little less than Americans and three times as much as Brazilians, according to the Economist. "There is not doubt about it that (Latinos) are drinking soda when they should be drinking more fruit juices, especially with tropical fruits," Wiarda said. Many countries are making efforts to control the epidemic of obesity that is sweeping their countries. They include educating children in schools on the importance of diet and exercise, regulating school cafeterias and many government efforts as well. "Brazil is already aware of this and is starting to take the right steps with its own national obesity task force action program," Professor James and the International Obesity Task Force said. Efforts are already evident in her home country of Brazil, Wiarda said. "The government is very good at distributing pamphlets on health care and diet, even for the illiterate," she said. Many "Mother's Clubs" and churches are participating in community outreach to combat the problem. |
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