Mayo / May 2005
Vol. 3 Número / Issue 2
Revista/Magazine
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Misión Micah

por Melissa Borgoño

Aproximadamente, 80.000 sustancias químicas han sido creadas por el hombre desde 1940 y alrededor de 1.500 nuevas sustancias químicas son introducidas en el medio ambiente cada año. Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés), no existe información adecuada sobre el 43 por ciento de las 15.000 sustancias químicas más usadas y sólo hay información completa sobre el siete por ciento de ellas. Ninguno de estos químicos ha sido puesto a una prueba para saber sus efectos sobre la salud de las personas y además, se sabe muy poco sobre lo efectos negativos que pueden causar estos químicos cuando se unen entre sí en el medio ambiente. Por otra parte, estas pruebas no toman en cuenta los efectos negativos que causan los químicos en la etapa de desarrollo de los fetos y adolescentes, quienes son los más vulnerables, junto con las personas de la tercera edad. Según grupos activistas, los niños son sometidos a experimentos por parte de la industria química. Muchos de estos químicos tienen la habilidad de atravesar la placenta de la madre y ser transportados desde la madre al hijo durante la lactancia. Debido a que muchos químicos se acumulan en el cuerpo a través de los años, sus efectivos negativos tal vez no puedan ser detectados hasta varios años más tarde.

Jill McElheney se interesó en los efectos negativos de los químicos en la salud cuando su hijo Jarrett Micah fue diagnosticado con leucemia a los 4 años. Como resultado, el pozo de la familia del vecindario de casas móviles en Athens fue examinado y descubrieron una mezcla tóxica de productos de petróleo, residuos de fumigantes y pesticidas provenientes de unos tanques de depósito cercanos. La investigación concluyó que estos peligrosos químicos no son un resultado de actividades familiares pero que provinieron de otras lugares donde los tóxicos fueron usados. Muchos químicos de los tanques abandonados y viejos entraron en contacto con la tierra y contaminaron el agua potable, afectando muchos pozos de agua de esa área. McElheney decidió buscar una solución a este problema y en mayo del 203 fundó Misión Micah. En la primera reunión de la organización, un grupo de personas interesadas en el tema se reunieron en la Biblioteca Pública de Athens y hablaron sobre el problema del 'vinilo azul' al igual que otros problemas que afectan al medio ambiente. Vinilo azul es un material utilizado por constructores, es tóxico y dañino.

Actualmente, McElheney es la directora de Misión Micah, organización con base religiosa y sin fines de lucro ubicada en Watkinsville, Condado de Oconee. La organización provee servicios a familias y comunidades e informa y educa sobre el impacto de sustancias químicas y la contaminación sobre el medio ambiente y la salud y bienestar de niños. Su meta es reducir los riegos de contaminantes en el medio ambiente y en las vidas de niños y adolescentes.

El nombre 'Micah' tiene varios significados. Es el segundo nombre de su hijo; es un acrónimo para "Ministry to Improve Child and Adolescent Health" (en inglés), y también es un nombre proveniente de la Biblia.

El año pasado, Misión Micah se unió al Distrito de Salud del Noreste de Georgia para formar la Coalición de Niños para la Salud Ambiental en el Noreste de Georgia. La coalición informa, educa, investiga y realiza eventos sobre la creciente preocupación de químicos ambientales en las vidas de los niños. La meta de la coalición es la de educar a la comunidad sobre los riegos ambientales y la salud infantil así como promover acciones de prevención y precaución.

Según McElheney, los residentes locales que desean ayudar a reducir la contaminación y mantenerse saludables, pueden comenzar con pasos muy fáciles. En casa, quítese los zapatos en la puerta. Las suelas de los zapatos contienen muchas moléculas contaminantes de la calle y el trabajo. Lave toda comida como frutas, vegetales y carnes antes de cocinar y comer. Reemplace productos industriales de limpieza en casa por jugo de limón o vinagre y siempre beba agua potable.

Para más información, contacte a Jill McElheney al 706-742-7826 o por correo electrónico a michamission@aol.com. También puede visitar: www.arches.uga.edu/~babuice/MICAH/index.htm.


Micah's Mission

by Melissa Borgoño

Approximately, 80,000 man-made chemicals have flooded our environment since the 1940's. As many as 1,500 new chemicals are introduced into the environment every year. According to the Unites States Environmental Protection Agency (APE), there is no toxicity information currently available for 43 per cent of the 15,000 most commonly used chemicals, and a complete set of toxicity data is available for only 7 percent of them. None of these chemicals have been tested for their combined health effects; rather, the chemicals have only been evaluated one at a time. Very few of these tests take into account the special developmental windows of the fetus and children, the most vulnerable, along with the elderly. According to activist groups, children are experimental subjects for the chemical industry. Many of these chemicals have the ability to cross the placenta and pass from mother to child during breastfeeding. Because many chemicals are stored in body fat and accumulated through time, they can stay in the body for years.

Jill McElheney became interested in the health effects of chemicals when her son Jarrett Micah was diagnosed with leukemia at age 4. As a result, the family's well in a trailer park neighborhood in Athens was subsequently tested and found to be a toxic brew of petroleum products, phased-out fumigants and pesticides coming from near by deposit tanks. The investigation concluded that these unsafe chemicals were not a result of activity from the family, but had migrated from other properties where the toxicants were being used. Several chemicals from the old tanks licked into the ground and contaminated ground water, affecting several wells around the area. McElheney decided to find a solution to this problem and started by founding Micah's Mission on May of 2003. In their first meeting, a group of people met at the Athens Public Library and discussed the 'blue vinyl' issue as well as other environmental problems. Blue vinyl is a material used by builders and is toxic and dangerous.

Currently, McElheney is executive director for Micah's Mission, a faith-based, nonprofit organization located in Watkinsville, Oconee County that provides services to families and communities to promote awareness about the impact of the environment on children's health and well being. Their emphasis is to reduce the environmental hazards in the lives of children and adolescents.

The name 'Micah' has several meanings. It's her son's middle name; it is an acronym for "Ministry to Improve Child and Adolescent Health," and is also a book from the bible.

Micah's Mission partnered with the Northeast Georgia Health District to form the Northeast Georgia Children's Environmental Health Coalition. The coalition is an organized network that addresses the growing concerns of environmental toxicants in the lives of children. Their focus is to educate the community on links between environmental hazards and children's health as well as to promote prevention and precautionary action.

According to McElheney, local residents who wish to help reduce pollution and stay healthy can start by doing a few, easy to follow steps. At home, take off your shoes at the door. Shoes' soles tend to carry a lot of polluted molecules from the street and work. Wash food off such as fruit, vegetables and meat before cooking and eating. Replace cleaning industrial products at home for lemon juice or vinegar. And, last but not least, drink potable water.

For more information, contact Jill McElheney at 706-742-7826 or by e-mail at micahsmission@aol.com. You can also visit their web page at www.arches.uga.edu/~babuice/MICAH/index.htm


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