![]() |
Noviembre / November 2004 Vol. 2 Número / Issue 8 |
| Para la página central, haz click aqui / Click here for Home Page | |
|
Documental El béisbol en Cuba y Estados Unidospor Diana Calano Un documental que ganó el Premio Peabody titulado 'Greener Grass: Cuba, Baseball and the United States (2000) (La hierba más verde: Cuba, el béisbol y los Estados Unidos) fue una de las películas que participaron en los eventos del Mes de la Hispanidad. Dirigida por Aaron Wolf, la película es un testimonio de la historia del béisbol cubano y demuestra como desde el inicio, Cuba y los Estados Unidos han forjado una relación a través del deporte que ha servido para unir y separar las naciones a lo largo de líneas culturales y políticas.Durante la década de 1860, el discurso colonial de Cuba se arraigó contra España, mientras la isla intentaba definirse como una nación independiente. La ruptura con todas las tradiciones españolas se manifestaba con la denuncia de muchos cubanos en contra de la tauromaquia (corrida de toros) como un deporte retrógrado e inhumano de sus colonizadores. El béisbol, el deporte que se ha familiarizado con los muchos inmigrantes viviendo en ciudades estadounidenses como Key West, Tampa y Nueva York, se veía como una diversión moderna, refinada y civilizada que era simbólico de los sentimientos nacionalistas fomentados en la isla. El profesor de historia cubana de la Universidad de Georgia, Dr. Reinaldo Román, dice: "Entonces, renunciaron a la tauromaquia porque era un símbolo de España y muy intencionadamente decidieron jugar béisbol, lo que las autoridades empezaron a ver como un gesto eminentemente político. Hubo casos en que las autoridades intentaron prohibir el juego pero los cubanos les dieron a sus equipos nombres significativamente políticos, por ejemplo, "Llara," el pueblo donde comenzó la revolución [independista]". Para la década de 1890, había más de 200 equipos organizados de béisbol en Cuba. Era parte de la vida social cotidiana, de los hombres y aśn las mujeres cubanas mientras el partido del domingo se hizo una tradición. En 1878, la Liga Cubana se formó oficialmente y fue considerada como la mejor liga profesional de béisbol fuera de los Estados Unidos. La temporada mayor era durante el invierno, permitiendo la participación de los profesionales estadounidenses. Los cubanos y estadounidenses realmente empezaron a compartir el campo cuando la Liga Cubana fue integrada racialmente en 1900. Los Estados Unidos tendría que esperar mucho tiempo para que Jackie Robinson rompiera la barrera racial en 1947, entonces muchos jugadores negros estadounidenses encontraron un refugio en las ligas cubanas. Después de la integración racial de la liga estadounidense, muchos cubanos se fueron a los Estados Unidos para jugar con los profesionales. Durante la revolución de Fidel Castro en 1959, 10 por ciento de los jugadores de la liga mayor de los Estados Unidos eran cubanos. 'Greener Grass' destaca el período de béisbol que siguió la revolución socialista de Cuba. Se ve el béisbol cubano como un instrumento político cuando en 1959 en un partido entre los Havana Sugar Kings (un equipo compuesto por jugadores cubanos y estadounidenses) y los Almendares, Castro lanzó una entrada entera y declaró que los que fueron al partido estaban apoyando el esfuerzo revolucionario. Sin embargo, después de que la revolución evolucionó en un gobierno marxista, la Liga Internacional movió a los Sugar Kings a Jersey City, Estados Unidos, y muchos jugadores cubanos emigraron hacia el norte para integrarse a las ligas estadounidenses. En 1960, el embargo de los Estados Unidos cortó el acceso cubano a los equipos estadounidenses de béisbol, causando la creación de la marca de productos del gobierno cubano "Batos", un proveedor de guantes, pelotas, bates y zapatos de béisbol. Cuando Castro abolió los deportes profesionales en 1961, el béisbol quedó como el deporte popular en Cuba, pero los partidos entre los Estados Unidos y Cuba empezaron a ser partidos para aficionados en competencias internacionales. Dr. Román comenta acerca de la eliminación de los deportes profesionales cubanos: "Parte de lo que ellos esperan es que la revolución produzca atletas a través de un sistema que sea una forma directa de medir los logros de la revolución en una visible y palpable forma bajo un modelo económico alternativo". Muchos de los profesionales cubanos como Orlando "El Duque" Hernández de los Yankees de Nuw York y su hermano, jugador de los Marlins de Florida, Livan Hernández, escogieron una vida en los Estados Unidos en exilio del socialismo. 'Greener Grass' muestra muchos de los testimonios de estos jugadores y expresa su frustración y tristeza de dejar su país y sus familias para llevar a cabo sus sueños en el deporte profesional. El telón de fondo del documental es la serie de exhibición de los partidos muy politizada entre los Orioles de Baltimore y el equipo nacional cubano en el 2000. El partido en la Habana sólo pudo ser presenciado por personas con invitación al estadio, terminando en una apretada victoria a favor de los Orioles, y fue la primera vez que un equipo de las ligas mayores jugó en Cuba desde 1959. El encuentro fue retransmitido internacionalmente con Castro en el centro del escenario. El segundo partido, celebrado en Baltimore, terminó con victoria de Cuba por 12 carreras a seis y cientos de cubanos protestaron fuera del estadio, gritando consignas en contra de Castro que probablemente en Cuba nadie las diría. Debido al pequeño tamaño de la isla de Cuba comparada con los Estados Unidos, Román compara a Cuba y a los Estados Unidos como David y Goliat cuando se refiere al béisbol. Sin embargo, en una perspectiva amplia, Cuba puede competir con Estados Unidos en el campo de juego: "La esperanza era que Cuba prevaleciera en un nivel justo que no tendrían económicamente o militarmente...es una confrontación simbólica de Cuba con un imperio en circunstancias que indican la oportunidad de igualdad", comentó Román. En Cuba y Estados Unidos, el béisbol presume de tener una larga tradición de ser el nśmero uno de los pasatiempos populares y está claro que los dos países han intercambiado mucho de su cultura y política a través de este deporte. Sin embargo, a pesar de la influencia estadounidense, muchos cubanos son muy firmes en su opinión de que el béisbol cubano puede existir independientemente de los Estados Unidos. 'Greener Grass' muestra la historia de dos hombres cubanos explicando con mucho orgullo que aśn antes de que hubiera béisbol en la isla, había "Batus", un juego parecido que usaba plantas enrolladas como pelota y era jugado por los indígenas Taínos que habitaban en Cuba antes de la llegada de los europeos al Nuevo Mundo. |
Documentary Baseball in Cuba and the United Statesby Diana Calano Peabody award-winning documentary, "Greener Grass: Cuba, Baseball and the United States" (2000) was one of this year's Hispanic Heritage Month feature films. Directed by Aaron Woolf, the film is a testimony to Cuban baseball's rich history and shows how from Cuban baseball's very inception, Cuba and the United States forged a relationship through the sport that served to both unite and separate the nations along cultural and political lines.![]() In the 1860s Cuba's colonial discourse was pitted against Spain, as the island made attempts to define itself as an independent nation. The increasingly popular break from all things Spanish was manifested in many Cubans' denouncement of bullfighting as a backward and inhumane sport of their colonizers. Baseball, the sport that had become familiar to the many Cuban immigrants residing in U.S. cities like Key West, Tampa, and New York, was upheld as a refined, civilized, and modern diversion and was symbolic of the nationalistic sentiments brewing in the island. University of Georgia Cuba History Professor, Dr. Reinaldo Román, states: "So you give up bullfighting because that is a symbol of Spain, and you very purposely go about playing baseball, which the Spanish authorities began to see as an imminently political gesture. At some points they try to ban the game and the Cubans themselves give their teams very significant political names, for example "Llara," the town where the [independence] revolution began." By the 1890's there were more than 200 organized baseball teams in Cuba. Baseball found its way into the routine social life of Cuban men and women alike as Sunday games in Havana became the tradition. In 1878, the Cuban League was officially formed and was considered to be the best professional baseball league outside the United States. The main season was during the wintertime, allowing U.S. pros to participate. Cubans and North Americans really began to share the playing field when the Cuban League was integrated in 1900. The U.S. was a long way off from Jackie Robinson breaking the color barrier in 1947, and so many black U.S. ballplayers found refuge in the Cuban leagues. After the racial integration of the American League, many Cubans went to the U.S. to play in the majors, and by the time of Castro's 1959 revolution, 10% of U.S. major leaguers were Cuban. "Greener Grass" highlights the period in baseball following Cuba's socialist revolution. Baseball is seen as a political tool when in 1959 in a game between the Havana Sugar Kings (a team made up of Cuban and American players) and the Almendares, Fidel pitches a full inning and announces that those attending the game are lending their support to the revolutionary effort. As the revolution evolved into a Marxist government, however, the International League moved the Sugar Kings to Jersey City and many other Cuban ballplayers migrated north to join the American leagues. In 1960, the U.S. embargo cut off Cuba's access to American baseball equipment, leading to the formation of the Cuban government brand "Batos," a new supplier of gloves, balls, bats, and baseball shoes. When Castro abolished professional sports in 1961, baseball remained the popular sport in Cuba, but games between the U.S. and Cuba took their stage in international amateur competitions. Dr. Román comments on the elimination of Cuban pro sports: "Part of what they're hoping is that the revolution will produce athletes through a system that is not dependent on capitalist interests and that that will be a direct way of measuring the achievements of the revolution in a palatable, visible way under an alternative economic model." Many Cuban pros like Orlando "El Duque" Hernandez of the Yankees and his brother, Marlins player Livan Hernandez, chose an American life in exile to socialism. "Greener Grass" shows many of the testimonies of these players and conveys their frustration and sadness of leaving their country and their families to pursue their dreams in pro-sports. The back-drop for the documentary is the 1999 highly politicized exhibition two-game series between the Baltimore Orioles and the Cuban national team. The invitation-only game in Havana, ending in a narrow victory for the Orioles, was the first time a big league club had played in Cuba since 1959 and was internationally televised with Castro at center-stage. The second game, a 12-6 victory for Cuba, caused hundreds of Cubans to protest outside the Baltimore stadium, shouting anti-Castro slogans that they would most likely never dare utter in Cuba. Given the tiny island of Cuba and the colossal size of the United States, Román compares Cuba and the United States on the ball field to David and Goliath. In the grand scheme of things, however, the ground for competition between the countries is most even in baseball: "The hope was that Cuba would prevail on equal grounds that they wouldn't have economically or militarily...it's a symbolic confrontation of Cuba with the empire in circumstances that dictate equal opportunity," Román comments. In both Cuba and the United States, baseball boasts a long tradition of being number one in popular pastimes, and it is clear that the two countries have exchanged much in the way of culture and politics through the sport. Despite U.S. influence, however, many Cubans are firm in their assertion of Cuban baseball standing alone. "Greener Grass" depicts two Cuban men proudly explaining that even before there was baseball on the island, there was "Batus", a similar game that used rolled up plants as a ball and was played by the indigenous Taínos that inhabited Cuba before the arrival of the Europeans in the New World. |
|
| © 2004 - Athens Eco Latino & Athens Banner-Herald | ||