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Julio / July 2004 Vol. 2 Número / Issue 4 |
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Cuidado infantil Niños hispanos sin supervisión al finalizar jornada escolarHispanic PR Wire El gobierno de los Estados Unidos no ha sido capaz de ofrecer a jóvenes actividades seguras y supervisadas durante las horas vespertinas, con frecuencia peligrosas, y las familias hispanas están experimentando las consecuencias. Alrededor de 1,9 millones (22 por ciento) de niños hispanos desde guardería hasta duodécimo grado permanecen sin supervisión en las tardes, según reveló un nuevo estudio."America After 3 p.m.: A Household Survey on Afterschool in America" asegura que sólo el 15 por ciento de los niños hispanos participan en programas después de horas escolares. Pero la demanda es mucho mayor en las comunidades hispanas. El cuarenta y cuatro por ciento de los padres de niños hispanos que no participan en programas después del horario escolar, asegura que matricularía a sus hijos en programas de calidad si los mismos estuviesen disponibles, en comparación al 23 por ciento entre la población estadounidense de la raza blanca y el 30 por ciento de todos los padres encuestados. "La carencia de programas después del horario escolar obliga a los padres en muchas comunidades a tomar opciones imposibles. Los padres están preocupados por lo que hacen sus hijos entre las tres y las seis de la tarde, por muchas razones. A pesar del creciente énfasis que se ha dado a los programas extra escolares en toda la nación, aún no estamos haciendo lo suficiente. El estudio debe ser un llamado de alerta a los legisladores y a todo el país", afirmó Judy Y. Samelson, Directora Ejecutiva de Afterschool Alliance. El estudio, financiado por JCPenney Afterschool Fund, fue dado a conocer en mayo por la institución Afterschool Alliance, que está pidiendo a los legisladores un aumento en los fondos destinados a programas después del horario escolar. La ley "No Child Left Behind", solicita mil millones de dólares para la iniciativa de programas extra escolares "21st Century Community Learning Centers en el año fiscal 2005"; lo cual facilitaría a 2,8 millones de niños el acceso a programas después de horas escolares, subvencionados a nivel federal el año próximo. "Sabemos desde hace tiempo que la demanda de programas extra escolares supera la disponibilidad de los mismos y ahora lo hemos podido cuantificar. Los padres de más de quince millones de niños afirman que sus hijos participarían en un programa después del horario escolar, si se creara uno en su comunidad. Tenemos una gran tarea por delante". Entre los hallazgos del estudio America After 3 PM figuran los siguientes: 1) La demanda de programas extra escolares es mucho mayor entre las familias hispanas y afroamericanas, en comparación con la población general. El 44 por ciento de los padres hispanos, y el 53 por ciento de los padres afroamericanos afirmaron que matricularían a sus hijos en un programa después de horario escolar, si tuvieran uno a disposición. Por su parte, sólo un 23 por ciento de los padres estadounidenses de la raza blanca afirmaron lo mismo. 2) Sólo un 11 por ciento de la juventud de la nación está matriculado en programas extra escolares, mientras que el 25 por ciento permanece sin supervisión en horas de la tarde. 3) Entre los niños que permanecen sin supervisión de adultos en las tardes de lunes a viernes, y de 3 a 6 p.m., los jóvenes hispanos y afroamericanos estuvieron más tiempo solos que otros niños: ocho horas por semana, en comparación con un promedio de siete horas entre todos los demás niños. 4) El 88 por ciento de los padres de niños hispanos matriculados en programas después del horario escolar están extremadamente o algo satisfechos con dichos programas. 5) Los padres de niños hispanos que no están matriculados en programas después del horario escolar son más propensos que otros padres a decir que el costo del cuidado de sus hijos a esas horas limita sus opciones. Asimismo, entre los padres hispanos cuyos hijos están matriculados en esos programas, el costo es la principal razón citada para decidir en qué programa deben matricularlos (73 por ciento). 6) Como promedio, las familias estadounidenses invirtieron $22 semanales en programas después del horario escolar. El estudio revela que los programas mencionados constituyen una buena inversión. Los jóvenes que participan en los mismos experimentaron un mejor rendimiento escolar y mayores expectativas para el futuro; mientras que aquellos sin supervisión en horas de la tarde corren mayores riesgos de involucrarse en un delito, en el abuso de sustancias y en el embarazo juvenil. The Afterschool Alliance es una organización de defensa y concientización, sin fines de lucro, apoyada por un grupo de entidades públicas, privadas y no lucrativas con el objetivo de garantizar que todos los niños y jóvenes tengan acceso a programas después del horario escolar para el año 2010. Para más información, visite www.afterschoolalliance.org JCPenney Afterschool Fund es una organización sin fines de lucro y adscrita al capítulo 501(c)(3) que contribuye con apoyo financiero a cinco de las más importantes instituciones defensoras de la educación en los Estados Unidos: YMCA of the USA, Boys & Girls Clubs of America, 4-H, Junior Achievement y Afterschool Alliance. El apoyo de JCPenney Afterschool Fund ayuda a ofrece programas extra escolares seguros, divertidos y educativos y promueve la concientización en torno a la necesidad de dichos programas en toda la nación. |
Child Care Latino Children Care for Themselves After the School Day EndsHispanic PR Wire The United States is failing to give its children safe, supervised activities during the often-dangerous afternoon hours, and Latino families are feeling the crunch. Some 1.9 million kindergarten to 12th grade Latino children (22 percent) care for themselves in the afternoons, according to a new study.America After 3 PM: A Household Survey on Afterschool in America finds that just 15 percent of Latino children are in afterschool programs. Yet demand for programs is high in Latino communities. Forty-four percent of parents of Latino children not in afterschool programs say they would enroll their children in quality afterschool programs if programs were available, compared to 23 percent of Caucasian and 30 percent of all parents. "The absence of afterschool programs in many communities forces parents to make impossible choices," said Afterschool Alliance Executive Director Judy Y. Samelson. "Parents worry about their children from 3 to 6 PM, for good reason. Despite our nation's increased focus on afterschool programs, we aren't yet doing enough. This study should be a wake-up call to lawmakers and the nation." Funded by the JCPenney Afterschool Fund, the study was released in May by the Afterschool Alliance, which is urging lawmakers to increase funding for afterschool programs. The "No Child Left Behind Act" calls for $2 billion for the 21st Century Community Learning Centers afterschool initiative in Fiscal Year 2005, which would give 2.8 million children access to federally funded afterschool programs next year. President Bush has proposed just $1 billion for the program next year. "We've known for some time that the demand for afterschool far exceeds supply, and now we know by how much," said JCPenney Afterschool Chair Gary Davis. "The parents of more than 15 million kids say that their children will participate in an afterschool program if one is available in their community. We have a lot of work to do." America After 3 PM finds: 1) Demand for afterschool programs is much higher among Latino and African American families than among the overall population. Forty-four percent of Latino parents and 53 percent of African American parents say they would enroll their children in an afterschool program, if one were available. Just 23 percent of Caucasian parents say the same. 2)nly eleven percent of the nation's youth are in afterschool programs. Twenty-five percent care for themselves in the afternoons. 3) Among children who take care of themselves on weekday afternoons from 3 Ð 6 PM, Latino and African American youth spend more time unsupervised than other children Ð eight hours per week, compared with an average of seven hours for all children. 4) Eighty-eight percent of parents of Latino children in afterschool programs are extremely or somewhat satisfied with their programs. 5) The parents of Latino children not in afterschool programs are more likely than other parents to say that the cost of arranging for care for their children limits their options. And among Latino parents with children in programs, affordability is the top reason cited for deciding which program to enroll their children (73 percent). 6) On average, American families spend $22 per week for afterschool programs. Research shows that afterschool programs are a good investment. Youth who participate have been shown to perform better in school and have greater expectations for the future, while children who are unsupervised during the afternoon hours are at greater risk of becoming involved with crime, substance abuse and teenage pregnancy. The Afterschool Alliance is a nonprofit public awareness and advocacy organization supported by a group of public, private, and nonprofit entities working to ensure that all children and youth have access to afterschool programs by 2010. More information is available at www.afterschoolalliance.org The JCPenney Afterschool Fund is a nonprofit, 501(c)(3) organization contributing financial support to five of America's leading after school advocates Ð the YMCA of the USA, Boys & Girls Clubs of America, 4-H, Junior Achievement and the Afterschool Alliance. Support from the JCPenney Afterschool Fund helps provide safe, fun and educational after school programs and raise awareness of the need for more such programs across the country. |
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