El problema del Seguro Social
por Senador Wayne Allard
El mes pasado, en su discurso sobre el Estado de la Unión de los Estados Unidos, el Presidente Bush presentó su plan diciendo que el problema del Seguro Social debe solucionarse para el bien de las futuras generaciones. Los oponentes que aseguran que el Seguro Social no está en quiebra y que no necesitamos hacer nada, claramente están equivocados.
Dentro de tres años, la generación conocida como "baby boom," (generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1947 y 1964), será elegible para recibir beneficios del Seguro Social. En ese momento, el balance del Fondo del Seguro Social empezará a declinar permanentemente. Aunque en el 2005, el Presidente y el Congreso, aprobaran las reformas necesarias, cualquiera que estas sean, tardarían dos años en implementarse. Por lo tanto, urge actuar inmediatamente.
El Seguro Social fue creado en 1.935 por el ex presidente Franklin Delano Roosevelt. En ese entonces, la expectativa de vida promedio era de 63 años, la mayoría de mujeres no trabajaba fuera de su hogar, la mayoría de hombres adultos no vivía para llegar a la edad de la jubilación, y los impuestos que pagaban los contribuyentes eran solamente dos por ciento de los primeros $3.000 de sus ingresos por concepto de trabajo. En la actualidad, la expectativa de vida promedio es de 77 años, los hombres y mujeres trabajan fuera de sus hogares, ambos posiblemente lleguen a la edad de jubilación y los impuestos son de 12,4 por ciento sobre los primeros $90.000 de ingresos. Los jubilados del 2035 necesitarán de un sistema que haya sido modernizado, de un sistema que refleje las realidades del siglo XXI.
Los beneficios del Seguro Social están garantizados para las personas de edad avanzada que viven en la actualidad, pero están en serio peligro para nuestros hijos y nietos. El Seguro Social es un sistema que paga beneficios de los fondos que recibe, un sistema en el que los trabajadores de actuales están pagando impuestos para sostener a los jubilados de ahora. Sin embargo, cada año hay más jubilados que reciben beneficios y no hay suficientes trabajadores adicionales para sostenerlos. En 1.950, había cerca de 16 trabajadores que pagaban por cada beneficiario. En la actualidad, hay cerca de tres trabajadores por cada jubilado y, con el tiempo, sólohabrá dos. Las fuentes de ingresos del Seguro Social se están agotando completamente y el Congreso debe actuar inmediatamente con el fin de proteger este valioso programa para las futuras generaciones. Bajo las actuales leyes, los trabajadores más jóvenes tendrán que hacer frente a un recorte de beneficios de 26 por ciento cuando lleguen a la edad de jubilación.
En los años 90, el ex presidente Clinton, abogó por una reforma del Seguro Social. En su discurso sobre el Estado de la Unión en 1.999, declaró que, "Primero, y ante todo, debemos salvar el Seguro Social para el siglo XXI". En esa oportunidad, los demócratas estuvieron totalmente de acuerdo. El actual líder demócrata del Senado dijo, el 14 de febrero de 1.999 en el programa Fox News Sunday "Noticias del domingo" de la cadena de televisión Fox que, "la mayoría de personas no tiene problemas en quitar una pequeña cantidad de los beneficios del Seguro Social y colocarlos en el sector privado". El actual vicelíder demócrata del Senado estuvo de acuerdo diciendo que, "dibido al creciente número de 'baby boomers' que está llegando a la edad de jubilación, el Seguro Social no podrá pagar la totalidad de los beneficios... pero cuanto antes actúe el Congreso para evitar la crisis, será más fácil". (Comunicado de prensa: 15/9/98).
Ahora muchos de estos demócratas que proclamaron bajo la administración de Clinton de que el Seguro Social estaba en bancarrota, están tratando de convencer a los estadounidenses de que no hay problemas, que la reforma no es necesaria y que hay que culpar a los republicanos. El 6 de diciembre de 2004, el líder demócrata del Senado comentó en el programa de noticias de NBC "Meet the Press" que, "no existe una emergencia en el Seguro Social". Me pregunto qué le diría a los trabajadores que actualmente están pagando impuestos a un sistema que no les proveerá una jubilación segura. Trabajé en 1.990 con el ex presidente Clinton y los demócratas del Senado para reformar el sistema del Seguro Social. Espero continuar trabajando de cerca con el Presidente Bush para asegurar que en el 2015, el Congreso no esté todavía hablando de la necesidad de reformar el Seguro Social. La necesidad de reformar el sistema es un asunto bipartidista.
La Asociación Estadounidense para Personas Jubiladas ofrece un generoso paquete de jubilación a sus empleados, incluyendo una pensión y el plan 401(k), similar a la opción a la que ellos mismos se oponen. Otras empresas, grupos y negocios también ofrecen estos mismos planes a sus empleados. ¿Cómo es posible que estas cuentas personales de jubilación, tales como la cuenta 401(k), sean suficientemente buenas para esta asociación, miembros del Congreso y para una buena parte del país pero, de acuerdo con la asociación y los demócratas, no sean suficientemente buenas para todos los estadounidenses?
El Presidente ha dicho que no se recortarán los beneficios a las personas que actualmente están jubiladas o que están a punto de jubilarse. Al Presidente le gustaría ofrecer una opción optativa a los trabajadores para que puedan invertir una parte de su propio cheque en una cuenta personal de jubilación. Esta cuenta irá con los trabajadores de empleo a empleo, no como el plan 401(k), que es solamente con un empleador. Es posible que esta cuenta personal también pueda ser transferida a las futuras generaciones de su familia. Este plan beneficiaría a todos los estadounidenses porque les ofrecería más opciones para su jubilación. Si la reforma se aprueba pronto, los futuros jubilados podrían empezar a formar un capital para que cuando llegue el día de su jubilación puedan recibir beneficios superiores a los que ofrece el Seguro Social. Sería irresponsable que cualquier funcionario electo, olvidándose de ideologías partidarias, no hiciera algo para reformar el actual sistema del Seguro Social.
El sistema del Seguro Social no puede reformarse con alteraciones menores. El Seguro Social es un programa valioso y exitoso, del que se beneficían los ciudadanos jubilados de nuestro país. Sin embargo, a menos que el Congreso cumpla con su deber y obligación de solucionar el serio problema, el Seguro Social no existirá para la jubilación de nuestros hijos y nietos, y ni para usted.
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