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Enero / January 2005 Vol. 2 Número / Issue 10 |
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Carta del editorpor Enrique Carrión La Gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, ordenó la entrada en vigor de la controvertida Propuesta 200. La nueva ley requiere que cualquier persona que intente obtener beneficios de asistencia y bienestar social (welfare en inglés) a nivel local y estatal debe demostrar su estatus de inmigración, y probar que es ciudadano estadounidense cuando se registre para votar (esta parte de la ley no puede hacerse efectiva hasta que sea revisada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos). Los empleados públicos que no denuncien a los inmigrantes ilegales solicitando beneficios pueden ir a la cárcel. Sin embargo, los empleados del gobierno estatal deben implementar la nueva ley correctamente y sin tomar en consideración raza, religión, sexo, grupo étnico u origen nacional de los solicitantes. La Proposición 200 (también conocida como 'Proteger Arizona Ahora') fue aprobada por los votantes de Arizona en las elecciones generales del 2 de noviembre con 56 por ciento de los votos.El Departamento de Seguridad Económica de Arizona (ADES por sus siglas en inglés) dirige cinco programas estatales, los cuales son afectados por la Proposición 200. Los empleados de ADES piden a los solicitantes que demuestren su estatus a través de una forma de identificación oficial como certificado de nacimiento, pasaporte y ciertas licencias de conducir (de los estados en los cuales las autoridades han verificado el estado legal). La información aportada por personas indocumentadas va a la Oficina de Investigación de ADES (OSI), la cual, a su vez, lleva la información sobre las personas que se encuentran ilegalmente en los Estados Unidos a la oficina federal de Inmigración y Aduanas (ICE). En otras palabras, los inmigrantes indocumentados que soliciten ciertos beneficios del estado de Arizona podrían ser deportados. Sin embargo, personas indocumentadas que necesiten urgente asistencia médica y otros servicios de emergencia están exentos bajo ley federal de la prohibición de proveer beneficios locales y estatales a extranjeros no calificados. También, las personas indocumentadas que tienen hijos estadounidenses en las escuelas no están obligados a reportar su estatus porque la Proposición 200 no incluye educación escolar primaria o secundaria. El Fondo México-Americano de Defensa Legal y Educación (MALDEF) ha argumentado que en caso de no ser anulada, la nueva ley pone en peligro la salud y bienestar de familias y niños quienes dependen de los beneficios públicos para sus necesidades básicas y elimina todos los servicios, incluyendo educación, cuidado médico y servicios de policía y bomberos, a todas las personas quienes no sean capaces de demostrar inmediatamente su ciudadanía estadounidenses o residencia. Ann Marie Tallman, presidente y cónsul general de MALDEF, dijo que la nueva ley es "un intento ilegal, inadmisible e inconstitucional de regular la política de inmigración, lo cual es función y responsabilidad de nuestro gobierno federal y priva de servicios básicos a personas trabajadoras y contribuyentes de nuestra comunidad al mismo tiempo que obliga a empleados públicos a convertirse de repente en oficiales de inmigración". Por otra parte, la Federación Estadounidense de Reforma de la Inmigración presentó una demanda, la cual buscaba que la Proposición 200 incluyera varios beneficios públicos como educación universitaria, vivienda, beneficios laborales y asistencia alimenticia, pero fue denegada por el Juez Federal David C. Bury en Tucson quien dijo que la iniciativa concierne sólo a programas de bienestar social. Según Carlos Flores, cónsul general de México en Phoenix, "hay más de 10 millones de mexicanos en Estados Unidos y eso asusta a muchas personas", y advirtió que la Proposición 200 representa una creciente reacción anti-inmigrante. MALDEF ha introducido un recurso contra la decisión del Juez Bury en el Circuito 9 de la Corte Federal en San Francisco. Y para aquellos que se estén preguntando a qué partido político pertenece la Gobernadora Napolitano: el Demócrata. Si le gustaría unirse al grupo de correo electrónico de Eco Latino y recibir mensajes semanales con noticias, envíe un correo electrónico a enrique.carrion@onlineathens.com |
Editor's Letterby Enrique Carrión Arizona Governor, Janet Napolitano, proclaimed Proposition 200 into law on December 13, 2004. The new law requires proof of immigration status from anyone trying to obtain state and local welfare benefits, and proof of citizenship when registering to vote (this portion of the statute can't become effective until it has been reviewed by the U.S. Department of Justice.) Government workers who don't report illegal immigrants seeking benefits can be jailed under criminal charges. However, state employees must implement the new law correctly and without regard to race, religion, gender, ethnicity or national origin. Proposition 200 (also known as 'Protect Arizona Now') was approved by Arizona voters on the November 2 general election with 56 percent of the votes.The Arizona Department of Economic Security (ADES) administers five state programs that are affected by Proposition 200. ADES determines if an applicant is undocumented and its staff asks applicants to verify their identity by providing one approved form of identification, which include birth certificates, passports, and certain driver's licenses (from states in which the issuing authority has verified legal status). The information provided by undocumented persons goes to the ADES Office of Special Investigations (OSI), which, in turns reports information regarding persons in the U.S. illegally to the federal office of Immigration and Customs Enforcement (ICE). In other words, applying to certain state benefits could lead undocumented immigrants to their deportation. However, undocumented persons seeking emergency health and other emergency services are exempt under federal law from the prohibition against providing state and local benefits to non-qualified aliens. Also, undocumented persons who have American citizen children in schools are not subject to the reporting requirements of Proposition 200 because it doesn't apply to K-12 education. The Mexican American Legal Defense and Educational Fund (MALDEF) has argued that unless the law is overturned, the new law jeopardizes the health and well-being of families and children who depend on public benefits for their basic necessities and it will cut off all state services, including education, medical care and police and fire services, to all individuals who are unable to immediately provide adequate proof of their U.S. citizenship or residence. Ann Marie Tallman, MALDEF President and General Counsel, said that the new law is "an illegal, impermissible, unconstitutional state attempt to regulate immigration policy, which is a fundamental function and responsibility of our federal government and it denies basic services to hardworking, contributing members of our community while forcing public servants to become de facto federal immigrants officers." On the other hand, the Federation for American Immigration Reform filed a lawsuit, which sought to expand the definition of Proposition 200 to include several public benefits like college education, housing, employment benefits, and food assistance, but U.S. District Judge David C. Bury in Tucson said that the initiative pertained to only welfare programs. According to Carlos Flores, consul general of Mexico for Phoenix, "there are more than 10 million Mexicans in the United States and that makes some people scared," and warned that Proposition 200 symbolized a growing anti-immigrant backlash. MALDEF has appealed the decision to the 9th U.S. Circuit Court of Appeals in San Francisco. And just for the record, Governor Napolitano is a Democrat. If you would like to join Eco Latino's listserv and receive weekly updates by e-mail, send an e-mail to enrique.carrion@onlineathens.com |
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