Julio / July 2003
Vol. 1 Número / Issue 4
Revista/Magazine
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Industria Avícola

'Exotic Newcastle Disease' y la comunidad hispana

Las necesidades de salud de la comunidad hispana en Georgia son muchas. Los siguientes datos fueron tomados de un artículo de la Prensa Asociada publicado en el Atlanta Journal-Constitution en abril del 2000 y está basado en una encuesta a 532 residentes del sur de Gainesville:

• 62 por ciento de los entrevistados dijeron que por lo menos una persona que vive en su casa trabaja en los mataderos de pollos.

• 32 por ciento son analfabetas en español.

• 98 por ciento dijeron que es 'muy necesario o necesario'que los servicios sean en español.

• 16 por ciento son dueños de casa y 84 por ciento alquilan.

• 14 por ciento dijo que no han utilizado los servicios de salud debido a problemas de lenguaje.

• 49 por ciento dijo haber pagado por servicios de salud de sus bolsillos.

Estas estadísticas demuestran que existe un problema con los servicios de salud. No sólo es la mayoría de la comunidad hispana indocumentada e incapaz de hablar inglés, sino que además un tercio no puede leer en español y esta encuesta no trata problemas de infraestructura como densidad de población y transporte.

Imagínese si hubiera un epidemia en la comunidad hispana. ¿Cómo podrían los servicios de salud públicos encontrar a las personas enfermas? ¿Cómo se comunicarían con ellos? ¿Cómo se tratarían y cuidarían a estos pacientes? ¿Que pasaría si esta enfermedad no sólo afectara a las personas pero también la forma en como se ganan la vida? ¿Qué pasaría si esta enfermedad viniese de algún país latinoamericano?

Estas preguntas están relacionadas con la epidemia de la denominada enfremedad 'Exotic Newcastle Disease (END por sus siglas en inglés) en Georgia. END es una epidemia 100 por ciento mortífera que afecta la industria avícola del suroeste de los Estados Unidos. END comenzó en la granjas particulares que seguramente criaban gallos de pelea. Sería tonto pensar que estos gallos de pelea no están siendo criados en Georgia. Si los gallos de pelea están en Georgia y más vienen cada día junto a la ola de inmigrantes, es lógico suponer que tendremos la epidemia END en Georgia.

La siguiente pregunta que nos tenemos que hacer es, ¿Qué hacer acerca de esta epidemia? El veterinario de la Universidad Georgia State, Dr. Lee Meyers, está trabajando con los productores avícolas para crear vacunas y cómo educar a la gente. Utilizando sus contactos, Meyers está haciendo todo lo posible para mantener a END fuera de Georgia pero su misión es muy difícil. Aunque sabe que la industria avícola está dispuesta a ayudarla, también necesita la ayuda y colaboración de la población hispana para impedir que END entre en Georgia o por lo menos impedir que se propague en caso de que entre.

Este enfoque para erradicar la epidemia de END con la ayuda de la comunidad hispana no puede evitar la gran afición a las peleas de gallos en México y otros países de latinoamérica. Por esta razón, un programa de seguridad biológica, acompañado de un programa de educación, deben ser implementados. Estos programas deben tener en cuenta que la comunidad hispana permanece separada y desea mantenerse escondida de las autoridades. Este plan debe ser sencillo de entender y llevado a cabo por líderes de la comunidad, no desconocidos, que envíen el mensaje en una forma culturalemente apropiada.

El primer paso para crear un programa de educación acerca de la epidemia END es preparar las clases y actividades. Estas actividades pueden inplementarse en iglesias que tienen misas en español y de esta menera dar el mensaje de una manera y lenguaje apropiado y fácil de entender para los hispanos. Una vez se hayan contactado a varios líderes, otras personas pueden contribuir a educar. El segundo paso, que puede realizarse al mismo tiempo, sería contactar a la industria avícola. Ellos podrían financiar el programa. Este autor, cree que sería facil de convencer a los productores avícolas de gastar dinero para comprar desinfectantes para limpiar autos y camiones de los trabajadores. Pero los vehículos de los trabajadores tienen que desinfectarse donde los trabajores se encuentran, es decir, dueños de los mercados de la pulga, iglesias y vecindarios de casas móviles tendrían que ser invitados a particpar en este plan.

Dado la seriedad de la epidemia END, su importante impacto en la comunidad hispana y en la economía de todo el estado de Georgia, estos grupos de personasy negocios no deberían ser difíciles de convencer sobre la eficacia y facilidad de los programas de descontaminación en sus respectivos negocios y locales. Al incluir los lugares donde los hispanos se reúnen, viven, asisten a misa y trabajan, esta población aislada puede ser contactada y educada sobre la epidemia END antes de que sea un problema. Al final de este proyecto, una plan de los servicios de salud públicos y veterinarios para llegar a la comunidad hispana debería estar en funcionamiento. Además, si otra epidemia o enfermedad afecta a la comunidad hispana en el futuro, un plan de ataque estaría ya en funcionamiento.



Poultry Industry

Exotic Newcastle Disease and the Hispanic Community

The public health needs of the Hispanic community in Georgia are vast. The following statistics are taken from an Associated Press story in the Atlanta Journal-Constitution in April 2000 reporting on a survey of 532 residents on the south side of Gainesville:

• 62 percent of those interviewed said at least one person in the household worked for a poultry plant

• Just 10 per cent of respondents could speak English "very well/well."

• 32 per cent were illiterate in Spanish.

• 98 per cent said it is "very necessary/necessary" that services be offered in Spanish

• 16 per cent were homeowners and 84 per cent renters.

• 14 per cent said they had not received needed health care because of language problems.

• 49 per cent reported paying for health care "out of pocket."

These statistics create a complex public health picture. Not only is the community undocumented and unable to speak English, nearly one-third are unable to read Spanish. And this survey does not address infrastructure issues such as population density and transportation.

Imagine if there was an outbreak of disease in this community. How would public health workers find infected individuals? How would they communicate with them? How would treatment and follow-through be monitored? What if the disease affected not only the people, but also their livelihood? What if it was a disease that the community brought from a Latin American country?

These questions address the likelihood of an Exotic Newcastle Disease (END) outbreak in Georgia. END is a 100 per cent fatal disease of poultry that is decimating the industry of the American Southwest. END started in backyard chicken flocks that were likely part of fighting cock operations . It would be folly to believe such fighting cock operations do not exist in Georgia. If the fighting cocks are here, and more are coming with an expanding migrant population, logic suggests we will see END in Georgia.

The question then becomes how to deal with a potentially devastating outbreak. The Georgia State veterinarian, Dr. Lee Meyers, is taking steps to work with producers on vaccinations and education . Using her connections, Meyers is doing her best to keep END out of Georgia. However, her approach is top-down. She knows the poultry producers and is inclined to work with them. However, a bottom-up approach via the Hispanic population must also be implemented in order to keep END out of the state, or at least to stop the spread if END hits Georgia.

This bottom-up approach cannot fight the Mexican and some countries cultural practice of cockfighting. Instead, a grassroots biosecurity and education plan must be implemented. This plan must take into account the Hispanic migrant community is hidden and wishes to remain hidden from the authorities. This plan must come to the people in a manner they understand as a grassroots plan driven by community leaders, not outsiders, that reaches out in a culturally-appropriate manner.

The first step in an END education plan would be to develop a curriculum. Those actives in Hispanic ministry in the Archdiocese of Atlanta, for example, could help develop classes and talks in an appropriate language and cultural context. Once these key players are involved, they can turn to other community leaders to implement the curriculum. The second, but preferably simultaneous, step would be to work with Meyers to contact the poultry producers. They could be asked to fund the program. This author imagines it would be easy to convince the poultry producers to spend some money on disinfectant to be used on workers' trucks and cars. But vehicles must be disinfected where the workers can be found. Thus, flea market proprietors, churches and trailer parks would need to be brought into the discussion.

Given the severity of END, its potential impact on the Hispanic community and the further impact on Georgia's economy, these groups should not be hard to convince of the efficacy and ease of decontamination programs at their locales. By including the places where Hispanics congregate, live, worship and work, this hidden population can be reached and educated about END before it becomes a problem. At the end of this project an infrastructure to reach the Hispanic community by the public health and veterinary community would be in place. Thus, an infrastructure for communication and education would already be in place if another disease becomes a threat.

© 2003 - Athens Eco Latino & Athens Banner-Herald