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Marzo / March 2004 Vol. 1 Número / Issue 12 |
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Reportaje Especial: Pandillas en Athens, Parte 3 Señal de problemas: Los admitamos o no, las pandillas dejan su huellaPor Joe Johnson Las pintadas en la pared: Es ridículo negar que el Condado de Athens-Clarke no tiene un problema de pandillas, las pintada de seis pies de alto en una pared justo en frente del estacionamiento para profesores de la Escuela Secundaria Clarke Central lo demuestra. "S13", dice la pintada, en aparente tributo a la pandilla a nivel nacional Sur 13, la cual los expertos dicen está reclutando nuevos miembros en el sureste. Las acciones dicen más que las palabras: En agosto del año pasado, un grupo de jóvens se dirigieron hacia un hombre que estaba colocando la silla de su hija en el maletero de su auto y le preguntaron, "¿Lado este o oeste? Le dispararon tres veces por dar la respuesta incorrecta. Aunque parezca de mal gusto, a veces se pueden utilizar ejemplos para expresar la verdad sobre algo. Pero la respuesta a que si las pintadas o la violencia son señales de que Athens tiene un problema de pandillas depende de a quién se le pregunte. "¿Cómo define a una pandilla?" preguntó el Jefe de Policía del Condado de Athens Jack Lumpkin. "Si utilizas una defición de la calle, puedes tener cualquier respuesta. Si usamos la defición legal, una definición usada por los investigadores de pandillas, puede ser que entonces no existan pandillas". El jefe de policía prefiere utilizar la defición legal. Al leer los estatutos en Georgia, Lumpkin dijo que para ser considerada una pandilla, un grupo debe tener tres o más personas, las cuales "realizan actividades pandilleras criminales y siguen un cierto patrón" y su existencia "puede ser establecida por evidencia de un nombre común o señas de identificación común, símbolos, tatuajes, dibujos, vestimenta u otras características distintivas". El 'National Youth Gang Center' (Centro Nacional de Jóvens Pandilleros) dice que existe más de una definición de pandillas, ya que los gobiernos estatales y locales tienden a desarrollar sus propias definiciones. Según el centro, "Una pandilla juvenil es comúnmente definida como una asociación formada por sus miembros y que tiene las siguientes características: tres o más miembros, generalmente entre los 12 y 24 años, un nombre e identidad propios, los cuales son generalmente símbolos como estilos de ropa, dibujos y señales con las manos; niveles de permanencia y organización; y un alto nivel de participación en delincuencia o actividades criminales". Las pandillas tienen jerarquías definidas y buscan definir y mantener su terrotorio, explica Lumpkin, y el ser miembro incluye ritos de iniciación y la imposibilidad de salir del grupo. Jóvenes en un vecindario de Athens recientemente demostraron indicios de actividad pandillera y de los cuales se refirió Lumpkin: tatuajes de sus pandillas, señales con las manos y hablando de sus experiencias al entrar a una pandilla como palizas por parte de otros miembros.
Actitud pandillera El Dr. Rufus Larkin, director de los programas de trabajo social del Centro de la Universidad de Georgia en Lawrenceville, tuvo su propia opinión sobre qué constituye una pandilla. "Una definición general de lo que es una pandilla es: un grupo de personas que se únen por razones criminales, étnicas o culturales", dijo Larkin. "Así sea para fumar drogas o pintar paredes, tienen que tener algún sentido de delincuencia que establezca una identidad, una mentalidad que los diferencie de los demás". Larkin dijo que aún ante la ausencia de crímenes más serios, las pintadas relacionadas con pandillas debería ser suficiente prueba para que los líderes de Athens hagan algo al respecto. "Es como una nariz que sigue sangrando y es prueba de algo más serio", dijo Larkin. "Mucha investigación sobre pandillas demuestra que las pintadas son una señal clara de que algo está pasando". Varias personas en Athens discrepan con el jefe de policía sobre el tema de las pandillas, desde maestros en escuelas públicas hasta miembros de la iglesia. El Reverendo Carlos Vaca, quien ofrece misas a la comunidad hispana del norte de Athens, estima que hasta el 60 por ciento de las familias que viven en los vecindarios predominantemente mexicanos tienen hijos que pertenecen o están afiliados con una pandilla. También dijo que algunos de los miembros de su iglesia viven con temor a las pandillas y por eso no reportan los crímenes cometidos por ellos. Otra razón por la cual no reportan estos crímenes es el hecho de que muchos de ellos son ilegales y tienen miedo a ser deportados. Presencia descarada de pandillas Un maestro de escuela secundaria, quien pidió permanecer en anonimato por miedo de algún castigo por parte de sus superiores en el Distrito Escolar del Condado Clarke, dijo que los estudiantes hablan continuamente y enseñan los símbolos de sus pandillas. Las pintadas en las paredes, o etiquetas, para grupos como Sur XIII, DX3, P13 y Los Primos se pueden encontrar en toda Athens, especialmente en los vecindarios predominantemente hispanos donde niños de hasta sólo 12 años se enorgullecen de hacer gestos con las manos y jóvenes enseñan los tatuajes con emblemas de sus pandillas. Mientras algunos en Athens se niegan a utilizar el término 'relacionado con pandillas', la llamada rivalidad entre el este y el oeste de Athens es muchas veces fuente de violencia, y hasta muerte, entre los jóvenes negros en Athens. La policía de Athens ha negado la existencia de pandillas por años. Sólo existían "afiliaciones sin importancia' de personas quienes se metían en problemas de vez en cuando, según la policía. Algunos dicen que la policía y otros oficiales de gobierno sabían sobre la existencia de pandillas en Athens pero no querían admitirlo por razones políticas. "Si admites que existe un problema de pandillas, se te hará mucho más difícil vender terrenos y casas en la ciudad", dijo Walter Marchant, un instructor del 'Georgia Public Safety Training Center' y quien se especializa en pandillas. Un veterano agente de policía explicó que él y otros policías de Athens admiten que no deben utilizar la palabra pandillas. "Nuestro jefe de policía nos ha dicho que no tenemos un problema de pandillas", dijo el agente. "Debe pensar que si admitimos el problema, entonces lo estaremos promoviendo en la comunidad". El agente dijo que sería el fin de sus carreras si algún agente admitiera que hay pandillas en Athens. En condado toma cartas en el asunto Aunque los responsables de las pintadas cerca de la Escuela Clarke Central pertenezcan a pandillas organizadas o sean sólo un grupo de jóvenes imitando a pandilleros, el hecho de que están tan cerca de la escuela más grande del condado debería ser suficiente para encender la alarma, según el Teniente David Spillers, quien dirije la Fuerza Policial Antipandillas del Condado de Hall. La fuerza policial, conformada de agentes de la policía local y el departamento del sheriff, el FBI, el departamento federal de Alcohol, Tabaco y Armas de fuego y el Servicio de Inmigración y naturalización, fue creado en 1998 en respuesta al creciente problema de pandillas en el Condado de Hall. En ese momento había 24 pandillas con alrededor de 1.000 miembros, dijo Spillers, y ahora hay entre 12 y 14 pandillas con un total de unos 300 miembros. "Las pintadas en la señal más óbvia de que hay un problema de pandillas", dijo Spillers. "Estoy hablando de pintadas que pertenecen y describen a ciertas pandillas, y entonces ya tienes un problema de pandillas cuando ha crecido hasta el punto que están marcando su propio territorio, entonces el problema tiene que ser tratado con dureza". Marchant y Spillers están de acuerdo en que parece que los hispanos en Athens, especialmente mexicanos, se han organizado en pandillas siguiendo una línea más tradicional que otros grupos étnicos. Los que se identifican con Sur 13 y Los Primos han adoptado las características de la cultura pandillera, incluyendo el vestirse iguales, adornarse con tatuajes pandilleros y hacer señales con las manos. Peligrosos imitadores Robert Walker, un ex agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos y quien ahora aconseja sobre pandillas, dijo que los jóvenes que se encuentran en Athens deberían ser un tema de preocupación. "Estos jóvenes, ¿tienen un nombre para sus pandillas, colores propios y tatuajes pandilleros?" preguntó Walker. "Si es así, entonces los llamaría impostores, sólo un grupo de niños cometiendo pequeños crímenes, robando autos y vendiendo drogas. Pero muchas veces tiene que suceder un grave crimen o hasta una muerte para que la comunidad se dé cuenta de que existe este tipo de actividades en la comunidad". Walker tiene una página web que se llama 'Gangs or us', la cual trata de educar al público sobre las pandillas. Puede ser vista en www.gangsorus.com. "Las pandillas se pueden encontrar en casi cualquier comunidad en este país, grande o pequeña", dijo Walker. "Admito que no será del tamaño de Chicago o Los Angeles, pero sólo una pandilla ya es demasiado en cualquier comunidad. Cuando las tienes en nuestros vecindarios pintando las paredes de nuestras casas, causando que el valor de la propiedad disminuya, vendiendo y comprando drogas y asaltando a las personas de la tercera edad, esas son cosas que la comunidad no necesita. Y al negar el hecho de que existen pandillas, sólo se les está dando la oportunidad a las pandillas para que sigan creciendo". Si una comunidad no admite públicamente la actividad pandillera en sus vecindarios, entonces ya se ha perdido la batalla, dijo Spillers, un veterano de 22 años quien ha dirigido la fuerza policial en Gainesville desde su creación. "El problema es cuando las pandillas se apoderan de la comunidad", dijo Spillers. "Cuando comienzan a pintar paredes, están enviando un mensaje a otras pandillas y a otras personas diciéndoles que este territorio es de ellos. Si continuamos ignorando este mensaje, les estamos dejando saber que no los vamos a detener y que pueden continuar con su comportamiento". "Los padres y todo el condado deben saber que éste es un problema grave", dijo Gardner. "Athens no quiere admitir que tenemos pandillas. Pienso que lo que pasa es que no estamos listos para enfrentarlas", dijo un maestro de escuela quien pidió permanecer anónimo. El maestro también dijo que cualquier persona que trabaja en el sistema escolar y no ve el problema de las pandillas, tiene que estar realmente ciego para no ver lo que sucede en los salones de clase y en los pasillos de las escuelas". "Se visten con ropa de color azul oscuro, el tradicional rosario en el cuello, todos tienen tatuajes, cortes de cabello corto es lo que se lleva ahora en las pandillas y todos te harán señas con las manos de su pandilla Sur 13", dijo el maestro. Artículo publicado en el Athens Banner-Herald el domingo, 14 de diciembre del 2003. |
Special Report: Gangs in Athens, Part 3 Signs of a problem: Acknowledged or not, gangs leaving their markBy Joe Johnson The writing is on the wall: Seeming to mock the party line that Athens-Clarke County doesn't have a gang problem is a street gang's ''tag,'' spray-painted some 6 feet high on a wall directly across the street from the Clarke Central High School faculty parking lot. ![]() Pintadas de la pandilla callejera Sur 13 cubren una pared en Dearing Street, en frente del estacionamiento de maestros de la Escuela Secundaria Clarke Central. "Huellas" de pandillas como esta pintada, pueden indicar la presencia de pandillas juveniles en Athens, aunque no existe una definición concreta de pandilla. Graffiti for the Sur 13 street gang covers a wall on Dearing Street, across the street from the Clarke Central High School faculty parking lot. Gang "tags" such as this may indicate the presence of true youth gangs in Athens, though there is no standard, accepted definition of a gang. Actions speak louder than words: Last August, a man placing his daughter's stroller in the trunk of his car was approached by a group of youths who asked, "East side or west side?" The man was shot three times for giving the wrong answer. Trite as they may be, cliches can be effectively used to express truths. But the answer to whether graffiti or factional violence are indictors that Athens-Clarke County has a gang problem depends upon who is asked. "How do you define gangs?" Athens-Clarke Police Chief Jack Lumpkin asked. "If you use a slang definition, you could have whatever you desire. If you use the statutory definition, a definition that is generally accepted by gang investigators, you may not have gangs." The police chief chooses to use the legal definition. Reading from Georgia statutes, Lumpkin said to be considered a gang, a group must be made up of three or more persons that "engages in a pattern of criminal gang activity" and the existence of which "may be established by evidence of a common name or common identifying signs, symbols, tattoos, graffiti, or attire or other distinguishing characteristics." The National Youth Gang Center states there is no single, accepted definition of a gang, with state and local jurisdictions tending to develop their own definitions. According to the center, "A youth gang is commonly thought of as a self-formed association of peers having the following characteristics: three or more members, generally ages 12 to 24; a gang name and some sense of identity, generally indicated by such symbols as style of clothing, graffiti, and hand signs; some degree of permanence and organization; and an elevated level of involvement in delinquent or criminal activity." Gangs have defined hierarchies, are about grabbing and holding onto territory, or "turf," Lumpkin said, and membership involves initiation rites and an inability for initiated members to leave. Gang mind-set Larkin said even in the absence of more serious crimes, gang-related graffiti alone should prompt Athens-Clarke community leaders to take action. "It's like a nosebleed that continues to bleed being symptomatic of something more serious,'' Larkin said. ''A lot of research into gang activity indicates that graffiti is an early sign that something has started." A range of people in the Athens community differed with the police chief on the gang issue, from public school teachers to members of the clergy. The Rev. Carlos Baca, who ministers to Hispanic communities in north Athens, estimated as many as 60 percent of families living in one predominantly Mexican subdivision have children who either belong to or are affiliated with a gang. He said some of his parishioners live in constant fear of gangs, but do not report crimes committed by gang members for fear of reprisal or, because they are illegal immigrants, fear of deportation. Gang tags blatant The writings on the wall - or tags, in gang lingo - for such groups as Sur XIII, DX3, P13 and Los Primos can be found throughout Athens, especially in predominantly Hispanic neighborhoods, where children as young as 12 are happy to flash gang hand signs and high schoolers proudly display gang tattoos. While some in Athens seem loath to use the term gang-related, the so-called east-west rivalry is a frequent source of violence, and even death, for young blacks in Athens. Athens-Clarke police officials for years denied gangs exist here. There were only "loose affiliations" of people who make trouble from time to time, they say. Some say police and other officials were awared that gangs were in Athens, but didn't want to acknowledge it for political reasons. "If you admit you have a gang problem, you're going to have a hard time selling subdivisions," said Walter Marchant, an instructor with the Georgia Public Safety Training Center who specializes in gangs. One veteran officer said he and others on the Athens-Clarke police force know better than to publicly use the four-letter ''G'' word. "Our chief's policy is we don't have a gang problem," the officer said. "He seems to think if we acknowledge the problem, we will be promoting it in the community." The officer said it would be "career suicide" for any of his colleagues to publicly admit there are gangs in Athens. ![]() Jóvenes que dicen ser miembros de la pandilla P13 conversan en la calles del vecindario de casas móviles Pinewood Estates North en la Hwy 29 North en Athens. El vecindario predominantemente mexicano es uno de los dos lugares en el norte de Athens donde las pandillas se reúnen. Teens claiming affiliation with the P13 gang hang out on the streets of the Pinewood Estates North trailer park off U.S. Hwy. 29 North in Athens. The predominantly Mexican trailer park is one of two north Athens sites often listed as gang hangouts. County takes action The task force, made up of representatives of the local police and sheriff's departments, the FBI, the federal Bureau of Alcohol Tobacco and Firearms and the U.S. Immigration and Naturalization Service, was formed in 1998 in response to Hall County's burgeoning gang problem. At the time there were 24 gangs with up to 1,000 members, Spillers said, and now there are 12 to 14 gangs with a total membership of about 300. "The graffiti is the most obvious sign that you have a gang problem," Spillers said. "I'm talking about graffiti that specifies a certain gang, and you already have a gang problem when it has grown to the point they are marking their territory, and it has to be dealt with harshly." Marchant and Spillers agreed that it appeared as though Hispanics in Athens, especially Mexicans, have organized into gangs more along traditional lines than have other ethnic groups. Those identifying themselves with Sur 13 and Los Primos have adopted the trappings of the gang culture, including wearing similar dress, adorning themselves with gang tattoos and using hand signs. Dangerous wannabes "Do these kids have a gang name, gang colors, and gang tattoos?" he asked. "If so, I'll call them wannabes, just a bunch of kids out committing petty crimes, breaking into cars, selling a little dope. But too often it will take some serious assaults and maybe even murders to highlight that kind of activity in a community." Walker maintains a Web site called "Gangs Or Us" that tries to educate the public about gangs. It can be found at www.gangsorus.com. "Gangs can be found in almost every community in this country, large or small," Walker said. "Granted, it might not be on the scale of Chicago or L.A., but one gang is too many in any community. When you have them running around neighborhoods putting graffiti all over walls and houses, causing property values to decline, dealing in drugs and assaulting senior citizens, that's not something the community needs. And by denying the fact the gangs exist, it just gives the gangs a chance to build their power." If a community does not publicly acknowledge gang activity in its neighborhoods, the battle has already been lost, said Spillers, a 22-year police veteran who has headed the Gainesville gang task force since its inception. "The danger becomes the gangs literally taking over the community," Spillers said. "When they start tagging property with their graffiti, they are sending a message to other gangs and people who recognize that graffiti for what it is that they claim this property for their own. If you continue to ignore that, you implant in their minds that they're not going to be dealt with for their behavior." "Parents and the whole county need to be aware that this is an issue," Gardner said. The teacher said anyone working in the school system who does not believe there is a gang problem would have to literally be blind not to see what is going on in classrooms and school hallways. "They wear dark blue colors, the traditional rosary around their necks, they've got the tattoos, cuts into their eyebrows - real short buzz haircuts is pretty much in with the gang now, and they'll throw up their Sur Trece hand signal," the teacher said. Published in the Athens Banner-Herald on Sunday, December 14, 2003. |
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