Enero / January 2004
Vol. 1 Número / Issue 9
Revista/Magazine
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Ecología

Estación de biodiversidad Tiputini en Ecuador

Por Kelly Swing, Ph.D., Director de la estación

Todas las personas que han visitado la Estación de Biodiversidad Tiputini se han dado cuenta de que es uno de los lugares más especiales del planeta — un lugar donde la naturaleza ha producido una espectacular serie de diversidad de especies (actualmente en proceso de ser catalogada como el lugar en el mundo con mayor diversidad) y por suerte, al estar tan remota ha quedado intacta. Nos estamos dando cuenta que nuestro aislamiento no es suficiente para continuar asegurando la protección de nuestra área de la exploración petrolera y su posible explotación.

En la actualidad, el gobierno ha puesto más presión para que se lleven a cabo todas las operaciones petrolíferas para utilizar el recién finalizado oleoducto. Esto significa que nuestra tierra (cerca de 650 ha. en la zona del Parque Nacional Yasuni y la Reserva Biosfera) y la región aledaña han sido campo de intensos estudios para determinar más detalles acerca de la presencia y distribución de petróleo bajo tierra. Los exámenes en la superficie han sido suficientemente prometedores para llevarse a cabo la siguiente fase (exámen sísmico).

Afortunadamente, una valoración del impacto ambiental es necesario antes de que la compañía de petróleo (EnCana, una multinacional de Canadá) pueda continuar con sus planes. Muchos de nosotros aquí estamos satisfechos de que los aspectos tecnológicos del exámen sísmico estén bien diseñados y no representan un imporatnte daño a la naturaleza (el exámen incluye un pedazo de tierra para monitorear, la instalación de geofonos y una serie de explosiones subterráneas).

Lo que más nos preocupa de esta actividad es que en práctica, cientos de personas se necesitan para trabajar en la selva — cortando y caminando repetidamente en lugares reservados para monitorear, creando un impacto pequeño pero importante de una manera que puede extenderse al resto de la selva.

Tiputini tiene el tipo de vida salvaje que tiene gracias a que esta área ha tenido y continua teniendo un impacto humano muy bajo (o casi nulo). Nuestra presencia en el área a minimizado el impacto de otros humanos gracias a casi una década de vigilancia y cooperación con el Parque Nacional. Por supuesto, nuestra mayor preocupación para el futuro está relacionado con la gran probabilidad de que estos exámenes sísmicos confirmen la presencia de petróleo directamente debajo de nuestra tierra. Debido a la tecnología en perforación direccional, sabemos que dichos depósitos pueden ser accedidos desde otro lugar, posiblemente desde afuera de nuestros 6,5 km. cuadrados.

Sin embargo, este tipo de acceso es costoso y la distancia que EnCana pueda querer perforar horizontalmente se convertirá sin duda en un punto de discusión. También existe la posiblidad de que se construyan carreteras, las cuales podrían ser utilizadas por cazadores y colonizadores (indígenas y otros) para la explotación de la fauna local la cual es abundante y vulnerable debido a décadas (tal vez más) de ausencia de tal presión en esta parte del este del Ecuador. Planes y actividades petrolíferas relacionadas que se llevan a cabo en el sureste de la estación por parte de PetroBras (la com-pañía nacional de Brasil) también representan una amenaza debido a la posible construcción de carreteras y oleoductos para conectar esta operación con otra infraestructura ya existente en el Río Napo (lo cual daría acceso directo al mismo corazón del Parque Nacional Yasuni y provocaría impactos secundarios de importante magnitud).

Con este artículo, les pido (como científico o conservacionista, amante de la naturaleza o simplemente como una persona preocupada) que se involucren en nuestro esfuerzo por proteger la concentración de biodiversidad más grande del mundo de esta oleada de destrucción (seguramente irreparable). La designación de la Reserva Biosfera Yasuni como un Monumento Natural de la Humanidad por parte de las Naciones Unidas en justificada y debe ser respetada. Para dar su opinión, simplemente envíeme un e-mail a kelly@mail.usfq.edu.ec.

Su carta puede ser tan corta o larga como desee, tan formal o informal como quiera escribirla pero cuantas más voces, mejor. Al final, si las personas que conocen la selva tropical no la aprecian lo suficiente como para realizar pequeños esfuerzos para que se escuchen sus opiniones, entonces cómo podemos esperar que los legisladores, quienes seguramente nunca han experimentado las maravillas de la naturaleza, nos entiendan y ayuden.



Ecology

Tiputini Biodiversity Station in Ecuador

By Kelly Swing, Ph.D., Director of the Station

Every visitor to the Tiputini Biodiversity Station has come away knowing that it is truly one of the most special places on the planet: one where nature has produced a spectacular array of species diversity (currently in the process of being documented as the most diverse site in the world). By chance, remoteness has left Tiputini essentially intact. It is becoming obvious, however, that its isolation is not enough to ensure the area's continued protection from oil exploration and possible exploitation.

At the moment, governmental pressure has been augmented for all oil operations in eastern Ecuador to fill the newly finished OCP (trans-Ecuadorian pipeline). This situation means that our lands (about 650 ha in the buffer zone of the Yasuni National Park and Biosphere Reserve) and the surrounding region have been slated for intensive studies to determine more details about the presence and distribution of crude oil under ground. Chemical tests on the surface have proven sufficiently pro-mising for the next phase (3-D seismic survey) to proceed.

Fortunately, an environmental impact assessment is required before the oil company (EnCana, a large corporation from Canada) can proceed. Most of us here are satisfied that the technological aspects of this seismic testing are fairly well designed and represent a standard strategy that may not be particularly damaging (since this simply involves the establishment of a transect grid, the installation of geophones and a series of underground explosions). What preoccupies us most about this activity is that in practice, at least a few hundred people are required to work in the forest — cutting and then repeatedly walking closely-spaced grid lines, creating localized but serious impacts in a way that will extend to essentially every part of the forest.

Tiputini has the wildlife that it does because this area has had and continues to have very low (to no) human impact. Our presence in the area has further minimized impacts from other humans through nearly a decade of vigilance and cooperation with the National Park. Of course, our greater concerns for the future are related to the overwhelming probability that these seismic investigations will confirm the presence of crude oil directly below our lands. Due to directional drilling technologies, we know that such deposits could be accessed from some distance, possibly even completely outside our 6.5 square kilometers.

Nonetheless, this kind of access is costly and the distance that EnCana might be willing to drill horizontally will undoubtedly come to be a point of discussion. Also, there is the possibility that access roads might be constructed and these would certainly eventually be used by hunters and/or settlers (indigenous or otherwise) for exploitation of local fauna that is especially abundant and vulnerable because of decades (or more) of no such pressure in this part of eastern Ecuador. Related oil development to the southeast of the station by PetroBras (the Brazilian national company) represents a similar threat due to possible road and pipeline construction to connect that operation to existing infrastructure along the Napo River (which would give direct access to the very heart of the Yasuni National Park and provoke tremendous inevitable secondary impacts).

With this correspondence, I am asking you (as a scientist or conservationist, as a nature lover, or simply as a concerned individual) to become involved in our struggle to protect the world's greatest concentration of biodiversity from this oncoming wave of likely irreparable destruction. The designation of the Yasuni Biosphere Reserve as a World Natural Heritage Site by the U.N. is completely justified and must be respected. To voice your opinion, simply direct an e-mail to me at kelly@mail.usfq.edu.ec.

Your letter can be as short or as long, as formal or as informal as you care to make it; it can be purely emotional or scientifically oriented — but many voices carry greater sway than few; every grain of sand helps — and of course, the sooner, the better. Please talk to anyone else you know that might be willing to join our efforts. In the end, if individuals who know the rainforest don't appreciate it enough to make minimal efforts to voice their opinions, how can we expect anything beyond indifference from policy makers who have likely never experienced such marvels of nature themselves?



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